El optimismo es bueno para la salud


El optimismo es bueno para la salud. Un estudio mostró un riesgo menor de enfermedad cardíaca y muerte en los optimistas.

Existen los que ven el vaso medio lleno. Ellos ven el lado bueno de todas las cosas y se despiertan con la sensación de que cada día proporciona nuevas promesas. Estos son los optimistas. Existe otro grupo que ve el vaso medio vacío. Como el personaje interpretado por Billy Crystal en la película de 1989 When Harry Met Sally , ellos leen primero la última página de un libro, para saber de esta manera en qué terminará el libro en dado caso que mueran antes de terminar de leerlo. Estos son los pesimistas.

Entonces, ¿cuál es la diferencia en cómo ve el vaso? Después de todo, ya sea que lo vea medio vacío o medio lleno, aún contiene la misma cantidad de agua. Resulta que la actitud está fuertemente vinculada con la salud. Los estudios han relacionado consistentemente a la depresión - un final extremo del espectro en perspectiva negativa - con un incremento en el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y por todas las causas.

¿También es cierto lo contrario? ¿Los optimistas tienen una mejor probabilidad de supervivencia que sus contrapartes los pesimistas? Si, según un estudio publicado en la edición de noviembre de 2004 en Archives of General Psychiatry . Los científicos reportan que entre las personas de edad avanzada, los optimistas con disposición , aquellos que esperan que las cosas buenas pasarán más que las cosas malas, fueron significativamente menos propensos a morir de enfermedades cardiovasculares o de cualquier causa, que los pesimistas.

Los autores aseguran que el optimismo tienen beneficios importantes para la salud.Sin embargo en algunas personas, cualquier cosa negativa es prácticamente ignorada -manteniendo con ello una visión positiva del mundo.

El estudio

Científicos del University College de Londres dicen que alrededor de 80% de las personas son optimistas, aunque no se etiqueten como tal. Evaluaron a 14 personas por su nivel de optimismo y los pusieron a prueba con un escáner cerebral. A cada uno se le preguntó qué tan probable era que sucedieran 80 diferentes "eventos malos" -como un divorcio o padecer cáncer. Luego se les dijo la verdadera probabilidad de que sucediera. Al final de la sesión, se les pidió a los participantes que calificaran las probabilidades de nuevo.

En los resultados actualizados de los optimistas hubo una marcada diferencia dependiendo de si en la realidad era una buena o mala noticia. El investigador principal, Tali Sharot, dio el ejemplo de los riesgos de cáncer fijados en 30%. Si el paciente creyó que su riesgo era de 40%, entonces al final del experimento rebajó su propio riesgo alrededor del 31%, dijo. Sin embargo, si el paciente pensaba originalmente que el riesgo era del 10%, sólo aumentó marginalmente el riesgo -lo "inclinó un poco, pero no mucho".

Felices por elección

Cuando la noticia fue positiva, todas las personas tuvieron más actividad en los lóbulos frontales del cerebro, que están asociados con los errores de procesamiento.

Con la información negativa, los más optimistas tenían menor actividad en los lóbulos frontales, mientras que los menos optimistas tuvieron más.

Esto sugiere que el cerebro está escogiendo y seleccionando lo que quiere escuchar.

Sharot dijo: "Los mensajes de que fumar mata no funcionan porque la gente piensa que sus probabilidades de contraer cáncer son muy bajas. La tasa de divorcios es del 50% pero las personas no piensan que sea para ellos. Hay un sesgo muy fundamental en el cerebro".

El doctor Chris Chambers, neurocientífico de la Universidad de Cardiff, dijo: "Para mí, este trabajo destaca algo que se está volviendo cada vez más evidente en la neurociencia, que una parte importante de la función cerebral en la toma de decisiones es probar las predicciones contra la realidad - en esencia, todas las personas son "científicos".

"Y a pesar de cuan sofisticadas son estas redes neuronales, es iluminador ver cómo el cerebro a veces viene con respuestas incorrectas y demasiado optimistas a pesar de la evidencia".

Así, el optimismo parece ser bueno para la salud. Un estudio sobre casi 100.000 mujeres mostró un riesgo menor de enfermedad cardíaca y muerte en los optimistas.

Pero como Sharot señala: "El aspecto negativo es que subestiman los riesgos".

Otro Estudio

Los investigadores analizaron información del Arnhem Elderly Study, en el que los participantes del estudio con edades entre 65 a 85 años completaron la Dutch Scale of Subjective Well-being for Older Persons (SSWO). La SSWO, un cuestionario de 30 preguntas, fue diseñado para evaluar el auto-respeto, la moral, el optimismo y las relaciones de un individuo.

En total, 466 hombres y 475 mujeres respondieron a siete preguntas de las 30 de la SSWO con respecto al optimismo. El optimismo fue calificado en base a respuestas a preguntas como:
Aún tengo esperanzas positivas con respecto a mi futuro
No hago más planes futuros
Aún tengo muchos objetivos por los cuales luchar

Basándose en las puntuaciones de optimismo de la SSWO, los participantes del estudio fueron divididos en cuatro grupos, el cuartil uno siendo el más pesimista y el cuartil cuatro el más optimista.

Información adicional socioeconómica, de estilo de vida y médica fue recolectada de todos los participantes al comenzar el estudio.

Los investigadores dieron seguimiento a los participantes del estudio durante 9.1 años, registrando el número de muertes durante el periodo de seguimiento, y cuando era posible, la causa de la muerte. Analizaron la relación entre optimismo y muerte por todas las causas y por enfermedad cardiovascular.

Los resultados

Un total de 397 personas murieron durante el periodo de seguimiento. Las personas más optimistas tuvieron un riesgo 55% menor de muerte por todas las causas que las personas más pesimistas. Después de ajustar la edad, el género, la condición de fumador, el consumo de alcohol, la educación, la actividad física, el estatus socioeconómico y el estado marital, las personas más optimistas fueron 71% menos propensas a morir de todas las causas que las personas más pesimistas. En otras palabras, el optimismo se volvió más importante cuando factores como el ejercicio y fumar fueron eliminados del cálculo.

El optimismo tiene un efecto protector más fuerte en los hombres que en las mujeres para la muerte por cualquier causa, hasta un grado estadísticamente significativo.

El estudio también mostró que los participantes del estudio más optimistas fueron 27% menos propensos a morir a causa de enfermedad cardiovascular que los más pesimistas. Incluso después de ajustar la edad, género, enfermedad crónica, educación, condición de fumador, consumo de alcohol, antecedente de enfermedad cardiovascular o hipertensión, índice de masa corporal (medida de peso) y nivel de colesterol total, las personas más optimistas aún fueron 23% menos propensas a morir por enfermedad cardiovascular que las personas más pesimistas.

En general, los investigadores descubrieron que conforme el nivel de optimismo se incrementaba, el riesgo de muerte disminuía.

No todos nacen siendo optimistas, y para ser sinceros, no es realista esperar que todo saldrá siempre bien. En el lado opuesto, aparentemente no es saludable siempre esperar lo peor . Si descubre que sus pensamientos con frecuencia terminan en el lado negativo de una situación o que ha dejado de hacer planes constructivos para su futuro, hable con alguien en quien confíe acerca de su perspectiva de las cosas. Su vida podría no haber resultado como usted lo esperaba. Pero saborear los momentos felices, imponer algunos objetivos alcanzables y darse algo que anhelar podría levantar su ánimo - y ayudarlo a vivir más tiempo.


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